(En proceso) Comienzos de mayo en Caravaca de la Cruz, ciudad Santa, con la cámara en la mano, el corazón en el ojo, la piel de gallina y el espíritu de un aventurero me dejo llevar por la intuición y la luz. La fortuna me hizo nacer en este lugar, pero desconozco sus ritos, sus celebraciones, la Vera Cruz, sus caballos del vino y la alegría de sus fiestas. Sin darme cuenta las calles me han llevado a una alameda y al fondo se divisa una iglesia, un templete y un quiosco, al pie de este uno descubre fuchina.

Using Format